Pájaros… ¿Libres?

 

 

    Entre ramas, Agosto 2016

“Libertad es esclavitud”

Dice Orwell en 1984 -el mejor libro que existe, por cierto-. Pero exactamente, ¿qué es esclavitud para los pájaros? ¿Y para nosotros?

Ellos son los pájaros; ese pequeño animal que tantos sueños nos ha inspirado desde que vivíamos en cuevas. Nuestra fascinación viene del hecho de pensar que son libres. Sin embargo, la libertad que le atribuimos, viendo a través de nuestras retinas, puede ser diferente o todo lo contrario para ellos. ¿Algún pájaro leyendo esto que diga si es así?


Estando sentado aquel día sobre la arena, contemplando a esos pájaros negros; pintados como angelitos negros que revoloteaban sobre las ramas y la arena en busca de algunas migas que hayan quedado de las empanadas dominó que piden los pavitos y no son devoradas por los perros. Un patrón que seguían marcadamente: buscar comida, tras volar unos metros para alejarse de un perro, o alguien que intente quitar ese pedacito de libertad -patrón-.


Pero… bajo nuestra base de datos que define lo que es libertad, y lo que no, esto no encaja. Su patrón de conducta, nerviosa y rigurosamente marcada, me dice que el pájaro esta encerrado en su propio mundo, es un esclavo de sí mismo, de su monotonía

¿Cuántos identificados puedo contar por aquí? Si hablamos de lo contrario, de la libertad podría hablar de su antónimo, y así definirla. Pues sólo vemos a través de ciertas cosas que no nos definen. 


Creemos que el pájaro es libre porque puede hacer algo que nosotros no, y como no tenemos otra voz que lo refute, se convierte en realidad para los ojos.


Ya, volviendo al pájaro: Es bastante divertido perseguirlo, buscarlo y tratar de capturar una buena toma de él. Si te quedas quieto, quizás se acerque un poco a curiosear el suelo a unos pocos metros de ti, pero enseguida sentirá miedo y volará. ¿Sería posible pensar que el pájaro huye diciendo que eres un ser supremo, y que no te hace falta volar para ser libre y hacerle daño? No, mucha megalomanía; sin embargo, es curioso ver como tratamos de ponerle esa fastidiosa y siempre necesaria Etiqueta.


Es absolutamente hipnotizante verlos cuando no tienes nada más que hacer, quedarte mirando como un bobo cuando están parados observándote.

Ha sido interesante que hayan salido estas fotos. A pesar de que no sean algo tan significativo si no se reduce su punto de vista a algo en específico.


Hablar de la libertad con esto me recuerda muchas cosas, desde que tengo ese pensamiento hippie romántico de dejar todo y vivir sencillamente con una mochila para conocer mejor mi casa, desde otros lugares. Creo que este es un buen comienzo, y si no lo es, no espero a ver como será el final. Así que… ¿Qué esperas? rompe ese patrón que te vuelve esclavo -si te da malas vibras- y corre. Agarra una cámara, un café, un libro, audifonos, guitarra, o lo que te quepa y llénate de buenas vibras. 😀


Ahora que veo las fotos me dice algo, ese algo que leerás aquí en los próximos días. Con buenísimas historias de pescadores, escaladores, rescatistas y gente peculiar, con historias peculiares. 


Si te gustó esta historia, ¿que esperas a compartirla con los botones de abajo? sería genial que alguien más leyera estos Relatos Pixelados ;).

©Sebastián Astorga – 2016

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